Era viernes, final de la tarde e inicio de la noche y no
tenía ganas de salir pero tampoco tenía ganas de ir a mi casa… ¿Les ha pasado?
Al final, ese viernes me junté con un grupo de personas
muy especiales para mí y el plan era “comer alguito” nada más, ya saben, para
pasar la noche y esperar que disminuyera un poco el tráfico de la ciudad.
Nuestra primera opción fue un restaurante que se
encontraba cerrado por remodelación, pero eso nos llevó a quedarnos en Skillets
de Vista Hermosa. Nos prepararon una mesa en el segundo nivel, que estaba casi
solo para nosotros y eso nos permitía bromear y platicar en total confianza.
La primera opción que nos ofrecieron captó nuestra
atención de inmediato. La oferta o promoción, o como ustedes quieran llamarle,
incluía un pichel de cerveza de barril y un plato de boquitas. Tratándose de
Skillets, sabíamos que con dichas boquitas tendríamos suficiente.
Para poder explicarles mi emoción con estos platos de
boquitas, debo contarles que siempre he pensado que los platillos de este
restaurante son muy buenos pero son muy grandes y siempre me siento llena solo
con verlos peeeeero estos platos se me hicieron perfectos y justos a mi medida.
El primer plato que pedimos traía varias opciones, entre
papas fritas, bolitas de queso y jamón, mozzarella empanizado y pan pita con
dip de queso con champiñones y dip de queso con espinaca.
El segundo platillo eran papas fritas con alitas en
barbacoa, acompañadas de kétchup y ranch.
El tercer plato eran mini sliders (cuatro, para ser
exacta) y papas fritas.
Y el cuarto plato, mi favorito, también tenía varias
opciones: alitas, papas fritas, mini corndogs, mini flautas de tocino y queso, mini
flautas (¿o chimichangas?) de pollo y tomate, acompañados con aderezo de tomate
(tipo salsa marinara no tan densa) y salsa de mostaza.
Tengo entendido que esta promoción se encuentra
únicamente los fines de semana, que me parece muy acertado por la categoría del
restaurante.
Es una excelente opción para descargar un poco del estrés
de la semana y para convivir con un grupo de personas, sin llegar al extremo de
emborracharse (para eso, existen otros lugares).
También, es bueno aclarar que esta opción puede resultar
más económica a la hora de dividir la cuenta entre el grupo. 😉
Precio: Q. 99














