jueves, 9 de febrero de 2017

A las malas se aprende

Hoy, después de haber sobrevivido gracias a suero únicamente, con casi 48 horas de no poder comer nada, de no poder dormir bien y no poder moverme por calambres en el estómago y en el resto del cuerpo, de tener sueños muy extraños y alucinaciones muy feas gracias a la fiebre, vengo a relatarles mi primera mala experiencia en este blog.

Mi punto desde que empecé con todo esto nunca fue hablar mal de algún restaurante, chef o platillo.

Sin embargo, decidí escribir esta entrada a modo de advertencia porque, lamentablemente, no he sido la única que ha tenido una experiencia de este tipo.

Como bien saben, siempre salgo a comer con mi mamá y este lunes pasado decidimos ir a cenar a La Estancia para platicar, eliminar un poco de estrés, normal.

Yo elegí un Lomito Chapín, venía acompañado de frijolitos volteados, guacamol, queso, nachitos y tortillas. Mi mamá es más fan del puyazo, así que pidió puyazo con ensalada.

Todo estuvo muy bien, el ambiente agradable, la atención muy buena, logramos platicar y sacudir el estrés tal como planeábamos. Todo una maravilla. Ok, no todo, el vino estaba terrible pero ahorita eso es lo de menos, la verdad.

Cuatro horas después, me quería morir. De hecho, pensaba que me iba a morir.

Me intoxiqué. ´

Se preguntarán, ¿cómo sé que la comida de este lugar fue la que me intoxicó?

Pues, porque alguien muy cercano a mí estuvo en las mismas el año pasado, hospitalizado por intoxicación gracias al Lomito de este lugar. 

Según me cuentan, esto sucede cuando hay fallas en el proceso de almacenamiento de la carne en sí, lo cual es una terrible falta de higiene, obviamente.

Pero si no se almacena adecuadamente la carne o si se almacena con otros productos (por ejemplo, pollo), la carne ya no está buena para que podamos consumirla. No presentará cambio de color, olor o sabor, pero nuestro sistema sí lo resentirá y pues, podemos terminar así como yo estaba.

Por si estaban con la duda o el pendiente, ya estoy bien. Mi mamá dice que aún me veo un poco pálida tirando a verde, pero realmente lo peor ya pasó.

Mi recomendación de hoy es simple: Si alguien que ustedes conocen les dice “me enfermé la última vez que fui a  X lugar”, pues escuchen y tómenlo en cuenta para evitarse ustedes la molestia y la enfermedad. 



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